Gata errante
En otra vida, gata. Que no se amarra, que no claudica, que no se quiebra. En otra vida, mía. Sin rogarte, sin suplicarte, sin arrojarme a tus brazos. En otra vida, gata errante y en esta, también; que salta tejados, perdida y en busca de sí misma. El amor mendaz que vuele y planche otras colas, otras ganas. El gato oportunista, “zape”. Que un poco de intolerante tengo, por gata; y otro poco de impaciencia, también En esta vida, gata: libre, atenta, silente, grande. Y no me da vergüenza decirlo: errante, también Total, todos andamos un poco perdidos.